Exposición "Picasso y Dalí en el Teatro"
La exposición Picasso y Dalí en el Teatro. Colecciones del Museo Nacional del Teatro ha sido organizada por el Gobierno de Castilla-La Mancha a través de la Sociedad Don Quijote de Conmemoraciones Culturales de CLM y por el Museo Nacional del Teatro y ha sido comisariada por Andrés Pelaéz e Isabel Quintana.
A principios del siglo XX, los artistas descubren en el diseño de figurines y escenografías para teatro una ocasión de ampliar su experiencia pictórica y un espacio idóneo no sólo para mostrar sus trabajos sino también para experimentar y trabajar con absoluta libertad.
No es casualidad que los dos artistas españoles más reconocidos del siglo pasado, Pablo Picasso y Salvador Dalí, se sientan atraídos por el teatro y se impliquen activamente en este tipo de proyectos.
A partir de la exhibición de la colección de trajes, conservados en el Museo Nacional del Teatro, diseñados por Picasso para el ballet "El sombrero de tres picos" (1919) y por Dalí para " Don Juan Tenorio" (1949, 1950 y 1964), la exposición indaga en el papel que desempeñaron ambas figuras en la modernización de los espectáculos teatrales. Para ello se ha rescatado figurines, programas, fotografías, maquetas y carteles relativos a estos montajes.
Aunque en los últimos años las grandes exposiciones internacionales han vuelto los ojos hacia el mundo del teatro, especialmente en el período de vanguardias, se había obviado el papel que jugó España, no sólo en la renovación de las artes escénicas, sino también en la introducción de las vanguardias, ya que el teatro se convierte en un medio oportuno para conseguir que estas radicales transformaciones sean aceptadas por un público mayoritario.
Por otra parte, los dos títulos elegidos, “El sombrero de tres picos” y “Don Juan Tenorio”, sirven para reflexionar sobre la interpretación que de “lo español” se hace en el arte del siglo XX; poniendo de relieve esa capacidad de los artistas del siglo XX de encontrar la renovación sobre la tradición, de construir lo nuevo indagando en lo popular, en el folklore, en la tradición, y en definitiva de “ser modernos”.
Pese a la dificultad de hacer perdurar algo tan efímero como el teatro, el destacar hoy esas “artes aplicadas”, frente al texto, frente a la palabra, frente al actor o actriz, hace que los contemplemos con ojos nuevos cobrando una nueva dimensión. El público de entonces se ha convertido en visitante hoy y el visitante de esta exposición se sentirá también público privilegiado, de “El sombrero de tres picos” y de “Don Juan Tenorio”.
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